Postura y ergonomía: Ajustar la altura de la silla y la pantalla para mantener la espalda recta y los pies apoyados en el suelo. Usar un reposamuñecas para teclado y ratón.
Cuidado de la vista: Aplicar la regla 20-20-20 (cada 20 minutos mirar un objeto a 20 pies/6 metros durante 20 segundos). Utilizar filtros de luz azul y mantener una distancia adecuada con la pantalla.
Iluminación: Colocar la mesa de forma que la luz natural incida de lado, evitando reflejos. Si es necesario, usar lámparas de luz cálida regulable.
Ruido ambiental: Usar auriculares con cancelación de ruido o buscar un espacio más tranquilo para trabajar.
Gestión del estrés: Priorizar tareas, aplicar técnicas de planificación (ej. método pomodoro) y practicar pausas activas con respiración consciente.
Descanso y desconexión: Establecer un horario de finalización de la jornada y dedicar tiempo a actividades de ocio y descanso para recuperar energía.